Introducción a la Autosuficiencia Energética
La transición energética ha evolucionado. Si hace unos años el objetivo era simplemente reducir la huella de carbono, hoy el foco se ha desplazado hacia la seguridad de suministro y la estabilidad económica. Entender los conceptos básicos es el primer requisito para dimensionar un sistema que no te deje a oscuras cuando más lo necesitas.
¿Qué es la autosuficiencia energética? Definición y alcance
Técnicamente, la autosuficiencia energética es la capacidad de un sistema (vivienda, nave o vehículo) para satisfacer su demanda de potencia y energía sin depender de un suministro externo. A diferencia de un contrato convencional, aquí tú eres responsable de la generación, el almacenamiento y la gestión.
El alcance de un proyecto de autosuficiencia se sostiene sobre tres pilares inseparables:
- Generación renovable: Capacidad de producir energía in situ (solar fotovoltaica, eólica o hidráulica).
- Acumulación (El corazón del sistema): Sin baterías, no existe la autosuficiencia real. Permiten desacoplar el momento de la producción (día/viento) del momento de consumo.
- Gestión de la demanda: Adaptar tus hábitos de consumo a la disponibilidad energética, utilizando equipos eficientes y monitorización inteligente.
Diferencia conceptual: Autoconsumo vs. Autosuficiencia
Es el error más común al iniciar un proyecto. Confundir el autoconsumo conectado a red con la autosuficiencia (aislada o con respaldo total) puede llevar a inversiones fallidas. Un sistema de autoconsumo estándar se apaga si cae la red eléctrica por seguridad (protección anti-isla); un sistema autosuficiente, no.
| Característica | Autoconsumo (Grid-Tied) | Autosuficiencia / Aislada (Off-Grid) |
|---|---|---|
| Conexión a Red | Obligatoria y permanente | Inexistente o solo como respaldo auxiliar |
| Objetivo Principal | Ahorro económico en la factura | Seguridad, independencia y suministro garantizado |
| Si hay apagón… | Te quedas sin luz (salvo inversores híbridos específicos) | Sigues teniendo energía (gracias a las baterías) |
| Baterías | Opcionales | Obligatorias y críticas |
La importancia de la independencia energética en el contexto actual
Vivimos en un escenario de volatilidad en los mercados energéticos y creciente inestabilidad en las infraestructuras. Apostar por la autosuficiencia hoy no es solo un acto de rebeldía o ecología, sino una decisión estratégica basada en tres factores críticos.
Beneficios económicos y estabilidad de precios
La autosuficiencia actúa como un «seguro» contra la inflación energética. Una vez amortizada la inversión inicial de la instalación (paneles, inversor y baterías), el coste de cada kWh que produces se mantiene estable y cercano a cero. Te desvinculas de las subidas del mercado mayorista, los peajes de acceso y los impuestos variables asociados a la factura de la luz.
Impacto medioambiental y reducción de la huella de carbono
Al generar y consumir en el mismo punto (Generación Distribuida), eliminamos las pérdidas por transporte, que en la red eléctrica convencional pueden suponer hasta un 10% de la energía. Además, reduces la dependencia de las centrales de ciclo combinado (gas) que suelen entrar en funcionamiento para cubrir los picos de demanda en la red nacional.
Seguridad de suministro y resiliencia
Los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes, poniendo a prueba redes de distribución vulnerables. Un sistema autosuficiente bien dimensionado garantiza el funcionamiento de servicios críticos como la nevera, la iluminación, la bomba de agua o los equipos de comunicación cuando la infraestructura pública falla.
Para lograr esta seguridad, el primer paso es conocer exactamente cuánto consumes. No puedes diseñar un sistema resiliente basándote en estimaciones.
Medidor de consumo eléctrico Wibeee o Shelly EM
Recomendación del experto: Utilizar un medidor profesional durante un mes antes de comprar cualquier panel te ahorrará miles de euros en baterías mal dimensionadas.

Niveles de Autosuficiencia Energética
La independencia energética no es un interruptor de «todo o nada». En la práctica, existen diferentes grados de autonomía que dependen de tu presupuesto, tu ubicación y tus objetivos. Entender en qué nivel te encuentras (o al que aspiras) es crucial para no frustrarte con expectativas irreales.
Autosuficiencia Parcial (Sistemas conectados a la red)
Es el modelo más común en zonas residenciales urbanas. Aquí, la instalación fotovoltaica trabaja en equipo con la red eléctrica pública.
Funcionamiento y flujo de energía
El sistema prioriza siempre la energía solar. Cuando enciendes un electrodoméstico, el inversor intenta alimentarlo primero con tus paneles o baterías. Solo si la demanda supera tu producción (o si las baterías se agotan), el sistema toma la diferencia de la red de forma automática e imperceptible.
Ventajas: La red como respaldo de seguridad
La gran ventaja es la tranquilidad. No necesitas sobredimensionar la instalación para los días nublados de invierno, ya que la red actúa como una «batería infinita» de respaldo. Esto reduce drásticamente la inversión inicial necesaria en acumulación.
El concepto de «Autarquía» en porcentajes
En este nivel medimos el éxito mediante la Tasa de Autarquía: el porcentaje de tu consumo total que has cubierto con tu propia energía.
- Sin baterías: Es difícil superar el 30-40% de autarquía (la energía solar se produce cuando menos se suele consumir en casa).
- Con baterías: Es posible alcanzar un 70-90% de autarquía, reduciendo la factura a mínimos históricos.
Autosuficiencia Total o «Net Zero» (Balance Neto)
Este nivel suele confundirse con estar aislado, pero no es lo mismo. Aquí sigues conectado físicamente a la red, pero tu objetivo es financiero y energético global.
Producir tanto como se consume (Balance anual vs. instantáneo)
Se logra cuando, al final del año, la suma total de energía que has vertido a la red es igual o superior a la que has importado. Es un juego de sumas y restas: en verano generas un excedente masivo para compensar el déficit de invierno.
El papel de las baterías virtuales
Para que esto sea rentable, se utilizan las llamadas baterías virtuales o monederos solares. No son dispositivos físicos, sino huchas económicas donde la comercializadora guarda el valor de tus excedentes de verano (en euros) para pagar tus facturas de invierno, logrando facturas de 0€.
Sistemas Aislados (Off-Grid)
El «Santo Grial» de la energía nómada y rural. Aquí no hay red, ni contador, ni facturas, ni cuotas de potencia.
Desconexión física de la red eléctrica
Implica cortar el cable. Eres tu propia compañía eléctrica. Esto te otorga libertad absoluta de ubicación (puedes vivir en lo alto de una montaña), pero conlleva una responsabilidad total sobre el suministro.
Requisitos técnicos obligatorios para el aislamiento
Para vivir aislado sin sacrificar confort, la regla de oro es el sobredimensionamiento. Necesitas calcular tu instalación para el «peor día del año» (diciembre, con lluvia). Además, existe un componente de seguridad innegociable:
Necesitas una fuente de respaldo no dependiente del clima. Cuando hay una semana de tormenta y las baterías se agotan, un generador eléctrico es lo único que evitará el apagón.
Generador Inverter Silencioso 3500W
Recomendación del experto: Para sistemas aislados domésticos, busca siempre tecnología «Inverter» para proteger la electrónica sensible (ordenadores, neveras modernas) y asegúrate de que tenga arranque eléctrico para automatizarlo en el futuro.
Perfil de usuario ideal para el Off-Grid
La desconexión total no es para todo el mundo. Requiere un usuario proactivo, dispuesto a realizar un mantenimiento básico y con conciencia de consumo (saber que no se debe poner la lavadora y el horno a la vez en un día nublado). Es ideal para fincas rústicas, Tiny Houses y vehículos vivienda.

Tipos de Tecnologías para la Generación
No existe una «mejor» fuente de energía universal; existe la fuente más adecuada para tu ubicación. Sin embargo, para la inmensa mayoría de proyectos de autosuficiencia (desde furgonetas hasta viviendas unifamiliares), la tecnología ha madurado hacia un claro ganador en coste y eficiencia, apoyado por tecnologías secundarias.
Energía Solar Fotovoltaica (La base del sistema)
Hoy en día, la fotovoltaica es el rey indiscutible. Ha democratizado la energía gracias a su bajo coste, nulo mantenimiento y larga vida útil (garantías de hasta 25 años). Es modular y escalable: puedes empezar con dos paneles y acabar con veinte.
Para maximizar la producción en espacios limitados (como el techo de una camper o un tejado pequeño), la recomendación técnica es optar siempre por tecnología monocristalina PERC o las nuevas células N-Type, que ofrecen mejor rendimiento en días nublados o con luz difusa frente a los antiguos paneles policristalinos.
Panel solar monocristalino 450W
Recomendación del experto: Busca paneles de «célula partida» (half-cell). Si una parte del panel recibe sombra, la otra mitad sigue produciendo al 100%, algo vital en entornos reales.
Minieólica Doméstica
La energía eólica a pequeña escala es el complemento perfecto «sobre el papel», ya que suele hacer viento cuando no hay sol (borrascas, noches). Sin embargo, es técnicamente más compleja que la solar. Para que un aerogenerador sea efectivo, necesita un flujo de aire laminar (sin turbulencias), lo que implica instalarlo a una altura considerable, lejos de obstáculos, árboles o tejados vecinos.
En entornos urbanos o muy protegidos, suelen generar poco. Su uso ideal es en espacios abiertos, zonas costeras o fincas rústicas elevadas. Si cumples estos requisitos, un pequeño aerogenerador de 12V/24V puede mantener tus baterías cargadas durante las largas noches de invierno.
Aerogenerador doméstico 400W o 500W con controlador MPPT
Nota honesta: Desconfía de aerogeneradores muy baratos que prometen miles de vatios en tamaños diminutos. La física es la que es: necesitas diámetro de aspas para capturar energía.
Sistemas Híbridos (Solar + Eólica + Generador auxiliar)
La clave de la resiliencia no es tener mucha potencia de una sola fuente, sino diversificar. Un sistema híbrido combina lo mejor de cada mundo:
- Solar: Cubre el 80-90% de la demanda anual de forma barata y silenciosa.
- Eólica: Aporta «carga de goteo» constante día y noche si la ubicación lo permite.
- Generador de gasolina/diésel: El seguro de vida del sistema. Solo se enciende en situaciones de emergencia (varios días de lluvia continuada) para cargar las baterías rápidamente a través del inversor-cargador y evitar apagones.
Tecnologías de apoyo térmico (Aerotermia y Geotermia)
En una vivienda autosuficiente, el mayor «vampiro» energético no es la luz, sino la climatización (calefacción y agua caliente). Aquí es donde la eficiencia se vuelve crítica.
La aerotermia se ha convertido en el estándar para viviendas Off-Grid modernas. ¿Por qué? Porque por cada 1 kW de electricidad que gastas de tus baterías, la aerotermia te devuelve 3 o 4 kW de calor (COP 3-4), extrayendo la energía gratuita del aire exterior. Esto es infinitamente más eficiente que un radiador eléctrico convencional, permitiendo calentar una casa con energía solar si el sistema está bien dimensionado.

El Almacenamiento: Clave para la Autonomía
Si los paneles solares son el corazón que bombea la energía, las baterías son el cerebro que permite gestionarla. Sin almacenamiento, la autosuficiencia es una quimera: la energía solar se produce cuando menos la solemos necesitar (mediodía) y desaparece cuando más falta nos hace (noche). Acumular esos excedentes es la única vía para romper la dependencia del contador.
Baterías físicas: Acumulación de excedentes
En un sistema aislado o híbrido con respaldo, la batería física es el componente más caro y delicado. Su función es doble: almacenar la energía diurna para la noche y proporcionar picos de potencia (arranque de motores) que los paneles por sí solos no podrían sostener.
Tecnologías actuales (Litio LFP vs. Plomo-ácido)
Hasta hace poco, el debate existía. Hoy, para el 99% de los casos residenciales y nómadas, la tecnología ha dictado sentencia. Las baterías de Plomo-ácido (AGM, Gel) han quedado relegadas a usos muy específicos o de bajo presupuesto inicial, mientras que el Litio Ferrofosfato (LiFePO4 o LFP) se ha convertido en el estándar de oro.
| Característica | Plomo-ácido / AGM / Gel | Litio LiFePO4 (LFP) |
|---|---|---|
| Profundidad de Descarga (DoD) | 50% (recomendado para no dañarla) | 80% – 90% (aprovechables reales) |
| Ciclos de Vida | 500 – 1.200 ciclos | 3.000 – 6.000 ciclos (10+ años) |
| Peso y Volumen | Muy pesadas y voluminosas | Compactas y ligeras (1/3 del peso) |
| Seguridad | Emisión de gases (en plomo abierto) | Muy seguras, no explotan ni arden |
| Coste a largo plazo | Caro (hay que cambiarlas cada 3-4 años) | Muy barato (inversión única durable) |
La seguridad y la durabilidad del LiFePO4 justifican sobradamente su precio ligeramente superior. No tiene sentido montar un sistema para ser libre y tener que preocuparse de rellenar agua destilada o de no descargar la batería más del 50%.
Batería LiFePO4 12V 100Ah con BMS integrado
Consejo de compra: Asegúrate siempre de que la batería incluya BMS (Battery Management System), el «cerebro» electrónico que protege las celdas contra sobrecargas y cortocircuitos.
Dimensionamiento básico: ¿Cuánta batería necesito?
El error de novato es comprar la batería «a ojo». Para dimensionar correctamente, aplicamos una fórmula sencilla que considera tu consumo y los días que quieres aguantar sin sol (días de autonomía).
Fórmula simplificada:
(Consumo Diario en Wh x Días de Autonomía) / 0.85 (Eficiencia del inversor) = Capacidad necesaria en Wh.
Ejemplo: Si consumes 3.000Wh al día y quieres 2 días de autonomía (para aguantar un fin de semana lluvioso), necesitas acumular unos 7.000Wh útiles. Si usas litio (que permite descargas profundas), esto equivale a unos 8.000Wh nominales instalados.
Baterías virtuales y monederos solares
Si tu sistema está conectado a la red (On-Grid), la batería física no es la única opción. Las comercializadoras ofrecen servicios de «Batería Virtual». Ojo, no es un almacén de energía, es un almacén de dinero.
Cuando viertes tus excedentes a la red, en lugar de compensarte solo hasta que la factura llega a cero, el valor sobrante se acumula en un monedero virtual (en euros). Ese saldo puede usarse para pagar facturas de otros meses (invierno) o incluso de otras viviendas. Es la opción más rentable económicamente, aunque no te da independencia ante apagones.
El coche eléctrico como batería (V2G/V2H)
El futuro ya está aquí. Un coche eléctrico tiene una batería inmensa (40kWh, 60kWh o más), equivalente al consumo de una casa durante una semana entera. La tecnología V2H (Vehicle to Home) permite usar el coche para alimentar la casa.
Imagina cargar tu coche gratis con el sol sobrante del mediodía y usar esa energía por la noche para encender la vitrocerámica o la televisión. Aunque requiere cargadores bidireccionales específicos, esta integración es el paso definitivo hacia la eficiencia total, eliminando la necesidad de comprar baterías estacionarias domésticas adicionales.

Mitos y Realidades sobre la Autosuficiencia
Alrededor de la independencia energética se ha generado mucho ruido. Desde viejas leyendas urbanas heredadas de normativas obsoletas hasta expectativas irreales de «energía gratis infinita». Para tomar una decisión informada, primero debemos limpiar el terreno de falsas creencias.
Desmintiendo mitos populares
«Es ilegal desconectarse de la red eléctrica»
Falso. Este es el mito más persistente, heredado de la época del famoso «Impuesto al Sol» en España. Desde la aprobación del Real Decreto 244/2019, el autoconsumo y la autosuficiencia son completamente legales, libres de cargos punitivos y fomentados administrativamente.
Nadie puede obligarte a comprar un producto (electricidad de la red) que no quieres consumir, siempre que tu instalación cumpla con el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT). Lo único a tener en cuenta es que, en algunas localidades, la cédula de habitabilidad de una obra nueva puede requerir acometida eléctrica por normativa urbanística, pero no estás obligado a usarla.
«La energía solar no funciona en invierno o días nublados»
Matizable. Los paneles solares funcionan con luz (radiación), no con calor. De hecho, el calor excesivo reduce su rendimiento. En un día nublado, los paneles siguen produciendo gracias a la radiación difusa, aunque a un porcentaje menor (entre el 10% y el 30% de su capacidad pico).
La clave no es que «no funcionen», sino que el sistema debe estar dimensionado para el invierno. Si diseñas tu instalación basándote en la radiación de agosto, en diciembre te quedarás a oscuras. Si la diseñas para diciembre, en agosto te sobrará energía (que podrás derivar a depuradoras de piscina, aire acondicionado, etc.).
«Las baterías contaminan más de lo que ahorran»
Falso en el cómputo global. Es cierto que la fabricación de baterías tiene una huella de carbono inicial. Sin embargo, los estudios de ciclo de vida demuestran que una batería cargada con energía renovable compensa su huella de fabricación en menos de 2-3 años de uso. Teniendo en cuenta que una batería LiFePO4 moderna dura más de 10 o 15 años, el balance neto es inmensamente positivo frente a quemar gas o carbón durante ese mismo periodo.
«El mantenimiento es complejo y costoso»
Falso. A diferencia de un generador diésel (que requiere cambios de aceite, filtros y bujías), un sistema solar fotovoltaico no tiene partes móviles. El mantenimiento se reduce a:
- Limpieza de paneles: Pasar un cepillo con agua una o dos veces al año para quitar polvo o excrementos de aves.
- Revisión visual: Comprobar que no hay cables sueltos o sombras nuevas (árboles que han crecido).
Para instalaciones en tejados de difícil acceso, existen herramientas extensibles que facilitan esta tarea sin necesidad de subir peligrosamente al tejado.
Cepillo limpieza paneles solares extensible con agua
Consejo de mantenimiento: Mantener los paneles limpios puede aumentar la producción hasta un 15%, especialmente en zonas con poca lluvia.
Realidades económicas: ROI y Amortización
La autosuficiencia requiere una inversión inicial (CAPEX) alta, pero tiene un coste operativo (OPEX) cercano a cero. ¿Cuándo se recupera el dinero?
- Sistemas de Autoconsumo (Conectados): El retorno de inversión (ROI) actual oscila entre los 4 y 7 años, dependiendo de si existen subvenciones y del precio de la luz.
- Sistemas Aislados (Con baterías): Al ser equipos más caros, la amortización sube a los 7-9 años.
Sin embargo, la métrica clave no es solo «cuándo recupero mi dinero», sino el ahorro acumulado durante la vida útil del sistema (25 años). Estamos hablando de decenas de miles de euros que dejarás de pagar a las compañías eléctricas, además de la revalorización inmediata del inmueble.
Errores Comunes al Planificar la Autosuficiencia
La experiencia nos demuestra que el componente más caro de una instalación solar no son los paneles ni las baterías: es la falta de planificación. Corregir una instalación mal diseñada cuesta el doble que hacerla bien desde el principio. Analicemos las trampas habituales donde caen la mayoría de principiantes.
Errores de Dimensionamiento
Sobredimensionar la instalación (Gasto innecesario)
Más no siempre es mejor. Instalar el doble de baterías de las que necesitas «por si acaso» dispara el periodo de amortización de 7 a 15 años innecesariamente. Un sistema eficiente no es aquel que nunca baja del 100% de carga, sino aquel que aprovecha al máximo cada euro invertido, aceptando que quizás un día al año tengas que moderar el consumo o encender un generador de apoyo.
Subdimensionar y depender excesivamente de la red
El extremo opuesto es quedarse corto por ahorrar. Si instalas pocos paneles, tus baterías nunca llegarán a cargarse completamente en invierno (el estado de carga parcial crónico o PSoC es la principal causa de muerte de las baterías de plomo). El resultado es la frustración: haber invertido miles de euros y seguir pagando facturas de luz altas porque el sistema no cubre tus necesidades básicas.
Errores de Gestión y Hábitos
Ignorar la curva de carga (Cuándo consumes vs. Cuándo produces)
Este es el error conceptual más grave. La energía solar se produce en una «campana de Gauss» centrada a mediodía. Sin embargo, el hábito doméstico tradicional concentra el consumo por la noche (cena, TV, luces).
Para ser autosuficiente, debes cambiar el «chip»: la lavadora, el termo eléctrico y el lavavajillas deben funcionar a las 14:00h, cuando la energía es gratis y abundante. Si trasladas esos consumos a la noche, obligas a las baterías a trabajar en exceso, reduciendo su vida útil y eficiencia.
No monitorizar el sistema
No se puede gestionar lo que no se mide. Un sistema sin monitorización es una caja negra. Muchos usuarios no se dan cuenta de que tienen un fallo en un panel o un consumo fantasma hasta que llega la factura o se apaga la luz. La monitorización vía App no es un juguete, es el cuadro de mandos de tu central eléctrica personal.
Errores Técnicos y de Componentes
Ahorrar en el inversor (El cerebro del sistema)
Puedes comprar paneles económicos, pero nunca ahorres en el inversor. Es el componente que trabaja las 24 horas, gestiona la carga de baterías y protege tu casa. Los inversores «low-cost» de marca blanca suelen tener una señal de onda impura que puede dañar electrodomésticos sensibles y una eficiencia de conversión baja, desperdiciando tu valiosa energía en forma de calor.
Marcas consolidadas como Victron o Growatt ofrecen fiabilidad y, sobre todo, un consumo en reposo (autoconsumo) muy bajo, vital para no drenar la batería por la noche solo por estar encendido.
Inversor solar híbrido Victron Multiplus o similar de onda pura
Recomendación del experto: Un inversor de calidad es la diferencia entre un sistema que dura 10 años y uno que te da problemas cada mes. Busca siempre «Onda Senoidal Pura».
Mala orientación o sombras no calculadas
Una pequeña sombra de una chimenea sobre una esquina de un panel puede anular la producción de toda una serie (string) de paneles si no se usan optimizadores. Orientar los paneles exactamente al Sur (en el hemisferio norte) y calcular la inclinación para invierno (más vertical) es crítico. Poner paneles planos sobre un tejado «porque queda más bonito» puede hacerte perder un 30% de producción anual.

Conclusión y Futuro de la Energía Distribuida
La autosuficiencia energética no es una moda pasajera, sino la respuesta lógica a un sistema centralizado que muestra signos de agotamiento. Estamos transitando de un modelo unidireccional (gran central -> consumidor) a un modelo de Generación Distribuida, donde cada hogar, cada nave y cada comunidad se convierte en un nodo activo de la red.
El futuro inmediato pasa por la integración de tecnologías inteligentes (Smart Grids), donde tu coche eléctrico negociará con tu casa cuándo cargarse y tu batería venderá energía a la red cuando el precio sea alto. Dar el paso hoy hacia la independencia no es solo una inversión económica, es tomar el control de un recurso vital y asegurar tu bienestar ante un futuro incierto.
Recuerda: la autosuficiencia es una carrera de fondo. No necesitas hacerlo todo el primer día. Empieza midiendo, continúa instalando lo básico y escala tu sistema a medida que entiendas tus necesidades.
Preguntas Frecuentes sobre Autosuficiencia (FAQ)
Resolvemos las dudas más habituales que surgen antes de iniciar la desconexión.
¿Cuánto cuesta ser 100% autosuficiente en una vivienda normal?
Depende drásticamente del consumo, pero para una vivienda unifamiliar media (3.000-4.000 kWh/año) que quiera desconectarse totalmente (Off-Grid) con garantías, la inversión suele oscilar entre los 12.000€ y 25.000€. Esto incluye un sobredimensionamiento de paneles y un banco de baterías de litio de gran capacidad. En cambio, un sistema de autoconsumo parcial (sin baterías grandes) puede costar entre 4.000€ y 7.000€.
¿Es posible ser autosuficiente viviendo en un piso o apartamento?
Es muy difícil lograr la autosuficiencia total (100%) en un piso debido a la falta de superficie de tejado propio para instalar los paneles necesarios. Sin embargo, es perfectamente viable el autoconsumo compartido (comunidades solares) o la instalación de kits solares de balcón para reducir la factura un 30-40%.
¿Qué mantenimiento requieren las baterías de litio?
A diferencia de las antiguas de plomo-ácido, las baterías de Litio LiFePO4 no requieren mantenimiento físico (ni rellenar agua, ni ecualizar). Solo requieren una correcta configuración de los voltajes de carga en el inversor y evitar que se descarguen al 0% durante largos periodos de inactividad.
¿Existen subvenciones para desconectarse de la red?
Las ayudas suelen estar enfocadas al autoconsumo e instalación de renovables (Fondos Next Generation, deducciones en IRPF o bonificaciones del IBI), independientemente de si te desconectas o no. De hecho, muchas ayudas exigen que la instalación esté legalizada, proceso más sencillo si mantienes la conexión aunque sea mínima.